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MI VISIÓN: IX Jornadas de Mediación en Antequera

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Nueva entrada en el Blog de Solucion@, por Isabel Quesada

El pasado 27 de Marzo tuvieron lugar las IX Jornadas de Mediación en Antequera, organizadas por el Servicio de Mediación del Ayuntamiento  en colaboración con Solucion@ El marco, el Salón de Actos del Museo de la Ciudad de Antequera.

 

En esta ocasión la temática elegida versaba sobre la ‘Mediación Familiar: Cómo superar el divorcio sin perderse en el camino’. 

 

Después del acto inaugural donde intervinieron diversas autoridades tuvo lugar la primera ponencia a cargo de D. RAÚL CALVO SOLER, y  su título fue “Mapeo de conflictos. Técnica para el diagnóstico previo a la intervención en Mediación”.- 

 

Cuando oyes al ponente te empiezas a preocupar, visto desde fuera parece dificilísimo poder acertar no solo con las preguntas a realizar sino con su correcto orden para conseguir realizar un diagnóstico adecuado al caso concreto. 

 

Así que después de oírlo me puse a leer para poder poner en orden alguna idea… por pura necesidad.  Lo que se persigue a través del llamado mapeo es  efectuar un proceso de análisis de una relación conflictiva que permite establecer el mapa de la situación de conflicto. En este sentido, la definición del mapa permite establecer un itinerario de intervención;  solo será posible entender qué tenemos que hacer cuando sea posible desplegar el mapa  y ver hacia dónde se pretende ir. Para ello hay que realizar un proceso indagatorio adecuado, establecer estrategias correctas para obtener la información necesaria. Toda propuesta de mapeo es funcional y consustancial a una concreta teoría del  conflicto, según sea la teoría que se secunde se efectuará un determinado mapeo en virtud de una estrategia prediseñada.   

 

Cuando se escoge, se están condicionando las piezas sobre cuya base se diseñará el mapa. P. ej. si se defiende una concepción del conflicto en términos de procesos de interacción, se sostiene que un conflicto es una relación de interdependencia entre dos o más actores cada uno de los cuales o percibe que sus objetivos son incompatibles con los de los otros actores (conflicto percibido) o, sin percibirlo, los hechos de la realidad generan esta incompatibilidad (conflicto real). 

 

Las narrativas de las partes tienen un papel importante en el desarrollo del proceso de diagnóstico y, posteriormente, de intervención. Por descontado, este papel variará según la concepción de conflicto que resulte elegida.Sea como sea, la narrativa se convierte en el material con que trabaja el analista a efectos de construir el mapa del conflicto, para elaborarlo de modo acertado se requiere de la concurrencia de tres acciones clave: (1) entender [limpiar, aclarary ordenar], (2) explorar [obtener información específica] y (3) comprender [valorar lo que el otro está expresando]. Durante la exploración que se haga cara al mapeo resultará determinante no solo la específica idiosincrasia de las partes del conflicto, sino también la propia actuación (más o menos acertada) del operador. Siendo extremos relevantes: el papel de la información previa, el discurso de apertura, el manejo del resumen y el tema del cierre de cada intervención. 

 

La ponencia finalizó con diversas preguntas realizadas al ponente por parte de los asistentes, generándose una interacción muy dinámica y enriquecedora donde se puso de manifiesto lanecesidad de procesos de exploración como un paso previo al diseño de concretas y correctas estrategias de intervención. También se expresaron las dudas acerca de la dificultad que entraña la correcta realización del mapeo así como los riesgos que implica no diagnosticar bien la esencia del conflicto, y el Sr. Calvo Soler manifestó que como casi todo en esta vida es cuestión de estudio, práctica reiterada y habilidad ante el reto que cada mediación implica (no hay dos conflictos idénticos, como tampoco las personas actúan iguales ante estímulos y/o circunstancias que a priori puedan presentarse como similares).  

 

    A los legos en esta materia nos queda el consuelo de hacerle caso al propio Raúl y no ceder ante el desaliento,  si fuimos capaces de aprender a conducir y ahora coger el coche se convierte en una actividad cotidiana que realizamos casi de modo automatizado, si vamos practicando el mapeo, extrayendo aprendizaje de cada experiencia, podremos entrenarnos e irlo implementando mediación a mediación. 

 

Seguidamente se dio paso a una mesa redonda  “La mediación y los procesos de familia” en la cual todos los participantes expusieron lo que supone la mediación y su práctica como contribución al desarrollo de la paz social. Vivimos en un mundo complejo en el cual los conflictos crecen y los litigios que conllevan colapsan los juzgados. Fomentar el recurso a otros sistemas para resolver determinadas controversias implica concebir al conflicto desde un plano colaborativo (ganar – ganar) y autocompositivo (acto privado voluntario), donde las propias personas implicadas se erijan en dueñas de su destino y asuman la responsabilidad en la gestión y resolución en aquellos conflictos que les afecten. 

 

   Entre los participantes Dª  Mª ÁNGELES  PEÑA nos relató parte de su dilatada experiencia al realizar las sesiones informativas de mediación en su Juzgado de Familia, resulta evidente que no todos los casos son mediables y tampoco todas las personas pueden estar preparadas para afrontar con éxito un proceso de mediación en un momento determinado cuando el conflicto ya se ha judicializado.

 

Por último, se desarrolló la segunda ponencia. “Conocer los caminos ayuda a llegar al destino”, a cargo de Dª TRINIDAD BERNAL SAMPER, una de las principales investigadoras de la respuesta emocional de los hijos ante una ruptura de pareja, cuando una pareja con hijos se rompe, los menores no dejan de tener una familia, lo que ocurre es  que pasan a relacionarse con ella de una manera diferente. El trabajo de los mediadores consiste en guiar a través del diálogo a las parejas que se separan para que se acostumbren a relacionarse de otra forma, co-construyan una nueva realidad y sean capaces de llegar a acuerdos, de forma voluntaria y consensuada, evitando un largo y duro contencioso judicial.Es el interés compartido por minimizar las consecuencias negativas que la ruptura puede tener en los y las menores el que impulsa a padres y madres a iniciar una mediación familiar, que de este modo se convierte en un recurso alternativo y complementario a la vía judicial.

 

El mayor enriquecimiento y el mejor aprendizaje se alcanza con la interacción positiva de los individuos, fue una Jornada positiva, estimulante, y altamente gratificante, pasamos unas horas oyendo la sabiduría de quienes nos hablaron y disfrutando de dulces momentos. Lo mejor de todo, las vivencias compartidas en sana camaradería, esas ya se quedan con nosotros para siempre. ¡Gracias a todos!

 

Isabel  Victoria Quesada Villanueva

Abogada y Mediadora

Miembro de Solucion@

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