Mediación Familiar

La Mediación Familiar permite que los conflictos que puedan aparecer en el seno de las familias, se puedan resolver de la manera más serena posible, es decir, evitando que el conflicto pueda incrementarse y afectar así de manera irreparable a la estructura familiar.

Este tipo de Mediación pretende que independientemente de los problemas que puedan surgir entre los miembros de las familias, estos sean capaces de resolverlos por sí mismos con la ayuda de un tercero, el mediador.

En este ámbito, se pueden tratar asuntos tales como divorcios, separaciones, custodias y todo tipo de conflictos que se generan dentro del entorno familiar. Los acuerdos que se alcanzan a través de la mediación en la gran mayoría de las ocasiones son duraderos en el tiempo, ya que han sido los protagonistas en cuestión quienes han tenido la oportunidad de decidir qué es lo mejor para su familia.

La principal ventaja de la Mediación Familiar frente a la vía judicial es que evita el enfrentamiento entre los miembros de una misma familia y/o impide que dichos enfrentamientos continúen incrementándose. Del mismo modo, la Mediación Familiar permite y fomenta que en todo momento prevalezca el interés superior del menor.

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RECOMENDACIÓN N º R (98) 1 de 21 de enero 1998

 

Día Europeo de la Mediación

21 de enero, celebramos el Reconocimiento y la Legitimación del Consejo de Europa a la Mediación.  

CONSEJO DE EUROPA

COMITÉ DE MINISTROS

RECOMENDACIÓN N º R (98) 1 DEL COMITÉ DE MINISTROS A LOS ESTADOS MIEMBROS EN MEDIACIÓN FAMILIAR

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