
La mediación penal es un método de gestión y resolución alternativa de disputas dentro del sistema penal, presente tanto en la Ley Orgánica5/2000 que regula la responsabilidad penal de los menores como en el régimen general de adultos. La Recomendación R [99] del Consejo de Europa define la mediación penal como “todo proceso que permite a la víctima y al delincuente participar activamente, si lo consienten libremente, en la solución de las dificultades resultantes del delito, con la ayuda de un tercero independiente (mediador)”.